No hay fórmulas mágicas para retener el talento. Sólo tres recomendaciones:

  • Seleccionar al profesional en base a la proposición de valor
  • Desarrollar el talento individual y
  • Reforzar su compromiso (o ¡no espantarlo!): El compromiso es como una pareja de baile. Si el profesional está en una situación de "infidelidad" o es porque escogió mal (problema de selección), o porque ha cambiado el tipo de baile (cambio de las motivaciones individuales) o porque le han puesto la pareja que le pisa y no la deja dar un paso (transformación cultural consecuencia de una fusión o un estilo de liderazgo distinto a lo que sugeriría la proposición de valor, que fue lo que atrajo). En este último caso, el entorno organizativo resulta muy desfavorable para el profesional, ya que pone en peligro su compromiso y perjudica la creación de talento organizativo.

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La Rotación de un empleado con talento, además de suponer una pérdida de productividad, tiene más efectos:

  • Si el profesional es una persona admirada o apreciada en su equipo, su marcha puede producir efectos negativos entre sus compañeros y, por supuesto en el talento organizativo (piensa en su propia experiencia y en la sensación que le quedo cuando un compañero suyo al que apreciaba se cambió de empresa por descontento en su compañía.)
  • Si además tiene posibilidades de prescribir a antiguos colegas (hecho que aumenta cuando es un directivo), puede provocar una rotación en cadena.

 ¿Y cómo se fortalece el compromiso para reducir la Rotación?

A través de los facilitadores organizativos que tienen un objetivo claro: Satisfacer las motivaciones de los profesionales y articular el paso del talento individual al organizativo. Todos ellos medidos y gestionados adecuadamente refuerzan el compromiso de los profesionales. No gestionados se convierten en auténticas barreras y en causas de rotación.

Que tengas un excelente día.
Karin Loredo Pérez
CEO DE DEPROYWEB